Las pintas de Aguacate

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Por MaHe – 25 de Octubre, 2017

Ilustrado por Pixie Feather

Andando en Caracas, me encontré con esta historia, que no es historia muerta pero tampoco es la historia que vas a encontrar en los libros de historia convencionales. Esto es historia popular, que no necesita de historiadorxs sino que depende de las voces que no la dejan morir.

Historia de las entrañas del movimiento popular Caraqueño y en específico de la comunidad de San Agustín. ¡Es una comunidad hermosa! Llena de mucha gente linda que a través de los años se han ganado la reputación de ser una comunidad combativa y una comunidad musical.  Una comunidad históricamente Afrodescendiente.

Estaba con un grupo de gente muy bonita y estábamos haciendo un mural en colectivo a plena luz del día. La gente de la comunidad se acercaba y nos preguntaban cosas, nos contaban historias y nos acompañaron durante todo el día. Una de las personas que se acercó fue un señor que digo yo que tiene como unos 50 años. Él se sentó y en una de la conversas empezó a recordar de cómo se hacían las pintas (los graffitis) en los años de la cuarta república (antes de la llegada de la Revolución Bolivariana).

Él nos cuenta que en sus años de juventud, se iba con sus amigos a dejar mensajes, mensajes políticos en las paredes, pero que era muy difícil por varias razones. Una de las razones era porque solo se podía hacer esto en horas de las noche y siempre estando pendiente si la policía se aparecía porque esta actividad estaba altamente prohibida y penada con cárcel.

Entonces él nos hizo una pregunta: ¿Saben cómo hacíamos esto antes? – Nadie pudo dar una respuesta cercana a lo que el nos diría. Bueno – nos dice él – lo hacíamos con pepas (semillas) de aguacates. ¿QUÉ? ¿CÓMO? ¿Con pepas de aguacates? Sí – nos responde él – agarrábamos varias semillas de aguacates, nos la escondíamos, seleccionábamos la pared y con las pepas de aguacates escribíamos el mensaje. En un principio no se veía el mensaje, lo que les permitía librarse de cualquier responsabilidad si llegaba la policía porque no había nada visible. Pero luego, a la mañana siguiente cuando se secaba bien en la pared lo que habían escrito con la pepa del aguacate, entonces se veía claramente el mensaje.

Y es así como me enteré de esta técnica, muy poco conocida o que quizás muy poco se había contado.

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